La situación del trabajo / Más desempleo en lugares como Córdoba y Santa Fe.
Hay 4,4 millones de personas con problemas laborales.
La desocupación, del 7,2% en promedio, tuvo un comportamiento dispar en el país.
Con 4,4 millones de personas que tienen problemas laborales, de los cuales 1,2 millones buscan y no encuentran empleo y 3,2 millones hacen tareas durante menos de 35 horas semanales queriendo trabajar más, el nivel de desocupación en la Argentina parece estar prácticamente estancado desde hace un año. Así lo observan los analistas, dada la escasa variación que muestra el índice en los últimos cuatro trimestres, según los informes oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Según los resultados del relevamiento, en el tercer trimestre de este año la desocupación resultó del 7,2% de la población activa, contra el 7,5% registrado en igual período de 2010 y un 7,3% del segundo trimestre de este año. Los números citados en el primer párrafo surgen de extrapolar los resultados de la encuesta -que se realiza en 31 ciudades- a toda la población urbana del país.
La baja variación de la tasa de desocupación en un período en el que -según la misma fuente oficial- la actividad económica creció un 9% lleva a pensar que se habría llegado a una tasa que, por diferentes factores, es difícil de bajar.
El comportamiento del mercado laboral, en rigor, se mostró dispar según la zona del país que se mire. Mientras que en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano el desempleo bajó entre el tercer trimestre de 2010 y ese período de este año del 5,5 al 5,2 y del 9,2 al 8,6%, respectivamente, en grandes ciudades del interior, como Córdoba y Santa Fe, el índice se elevó del 7 al 7,6% y del 6,5 al 9,5%, en cada caso. En Mar del Plata, la desocupación subió del 8 al 9,3% y en Bahía Blanca el índice fue el más alto del país: se ubicó en el 11,6% contra el 7,4% de un año atrás. Le siguió en ese ranking Catamarca, con el 10,4%, casi un punto y medio más de desocupación que un año atrás.
En algunos distritos, el incremento del desempleo se dio al mismo tiempo que se observó -siempre según la encuesta del Indec- una suba de la tasa de empleo, que mide el porcentaje de personas que trabajan sobre el número total de habitantes.
En esos casos, el deterioro del índice se explica por el incremento de la tasa de actividad, es decir, porque una mayor proporción de los habitantes declaró que trabaja o que quiere trabajar. Eso fue lo que sucedió, por ejemplo, en Mendoza, en Mar del Plata y en Santiago del Estero.
En ocho distritos hubo en el último año una caída del índice de empleo, como el caso de Santa Fe, La Plata y Bahía Blanca.
En el promedio de los centros urbanos medidos, la tasa de actividad resultó en el tercer trimestre del 46,7%, 0,8 puntos arriba de la de 2010. Y el índice de empleo fue del 43,4% del total de la población, 0,9 punto por arriba de igual período de 2010.
En números absolutos, la cantidad de personas ocupadas creció un 2,8%, lo cual, siguiendo datos siempre oficiales, significa que por cada punto de crecimiento de la actividad económica, el número de empleos se incrementó un 0,3 por ciento. En los tiempos de mayor crecimiento de la ocupación laboral, esa relación llegó a estar cercana al uno a uno.
Sin cambio sustancial
"Sustantivamente no hay un cambio en una situación de amesetamiento" de la situación laboral, señaló Ernesto Kritz, director de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), respecto de la tasa de desocupación. Señaló, sin embargo, que hubo en el tercer trimestre del año, y según el informe oficial, indicios de alguna mejora en la generación de empleos.
Con respecto al incremento de la tasa de actividad, señaló que ese hecho podría responder a dos causas muy diferentes: a una percepción de que hay más oportunidades de empleo o a una necesidad de que más gente salga a trabajar para mejorar los ingresos del hogar (este último es un factor directamente vinculado a los efectos de la inflación).
"Cada vez cuesta más hacer bajar el desempleo", consideró el economista Fausto Spotorno, del estudio Orlando Ferreres & Asociados. Por un lado, señaló, eso tiene que ver con el hecho de que la capacidad ociosa en la actividad privada está en niveles muy bajos. Por otro lado, hay consideraciones respecto de quiénes están del lado de la oferta laboral, es decir, del perfil que tienen en muchos casos las personas desocupadas.
Teniendo en cuenta esos elementos, Spotorno afirmó que la tasa de desempleo podría estar en un "nivel friccional" (una tasa así definida incluye a los desocupados temporales por una cuestión de cambios laborales y a aquellas personas que por sus características no son contratados). "El desempleo friccional sería aquí más alto que el de otros países, porque tuvimos diez años de desempleo muy alto; hoy solucionar el tema requiere bajar la indigencia y trabajar mucho en el reentrenamiento", sostuvo.
Los índices difundidos ayer muestran también que el subempleo resultó del 8,8%, la misma tasa que se había relevado en la encuesta del tercer trimestre de 2010. Esa situación abarca a quienes trabajan hasta 35 horas por semana y están dispuestos a hacer tareas por más tiempo.
El desagregado de esa tasa muestra que un seis por ciento de la población con empleo está subocupada y busca al mismo tiempo otro empleo. Otro 2,8 por ciento dijo no ser demandante de un puesto.
Hay 4,4 millones de personas con problemas laborales.
La desocupación, del 7,2% en promedio, tuvo un comportamiento dispar en el país.
Con 4,4 millones de personas que tienen problemas laborales, de los cuales 1,2 millones buscan y no encuentran empleo y 3,2 millones hacen tareas durante menos de 35 horas semanales queriendo trabajar más, el nivel de desocupación en la Argentina parece estar prácticamente estancado desde hace un año. Así lo observan los analistas, dada la escasa variación que muestra el índice en los últimos cuatro trimestres, según los informes oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Según los resultados del relevamiento, en el tercer trimestre de este año la desocupación resultó del 7,2% de la población activa, contra el 7,5% registrado en igual período de 2010 y un 7,3% del segundo trimestre de este año. Los números citados en el primer párrafo surgen de extrapolar los resultados de la encuesta -que se realiza en 31 ciudades- a toda la población urbana del país.
La baja variación de la tasa de desocupación en un período en el que -según la misma fuente oficial- la actividad económica creció un 9% lleva a pensar que se habría llegado a una tasa que, por diferentes factores, es difícil de bajar.
El comportamiento del mercado laboral, en rigor, se mostró dispar según la zona del país que se mire. Mientras que en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano el desempleo bajó entre el tercer trimestre de 2010 y ese período de este año del 5,5 al 5,2 y del 9,2 al 8,6%, respectivamente, en grandes ciudades del interior, como Córdoba y Santa Fe, el índice se elevó del 7 al 7,6% y del 6,5 al 9,5%, en cada caso. En Mar del Plata, la desocupación subió del 8 al 9,3% y en Bahía Blanca el índice fue el más alto del país: se ubicó en el 11,6% contra el 7,4% de un año atrás. Le siguió en ese ranking Catamarca, con el 10,4%, casi un punto y medio más de desocupación que un año atrás.
En algunos distritos, el incremento del desempleo se dio al mismo tiempo que se observó -siempre según la encuesta del Indec- una suba de la tasa de empleo, que mide el porcentaje de personas que trabajan sobre el número total de habitantes.
En esos casos, el deterioro del índice se explica por el incremento de la tasa de actividad, es decir, porque una mayor proporción de los habitantes declaró que trabaja o que quiere trabajar. Eso fue lo que sucedió, por ejemplo, en Mendoza, en Mar del Plata y en Santiago del Estero.
En ocho distritos hubo en el último año una caída del índice de empleo, como el caso de Santa Fe, La Plata y Bahía Blanca.
En el promedio de los centros urbanos medidos, la tasa de actividad resultó en el tercer trimestre del 46,7%, 0,8 puntos arriba de la de 2010. Y el índice de empleo fue del 43,4% del total de la población, 0,9 punto por arriba de igual período de 2010.
En números absolutos, la cantidad de personas ocupadas creció un 2,8%, lo cual, siguiendo datos siempre oficiales, significa que por cada punto de crecimiento de la actividad económica, el número de empleos se incrementó un 0,3 por ciento. En los tiempos de mayor crecimiento de la ocupación laboral, esa relación llegó a estar cercana al uno a uno.
Sin cambio sustancial
"Sustantivamente no hay un cambio en una situación de amesetamiento" de la situación laboral, señaló Ernesto Kritz, director de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), respecto de la tasa de desocupación. Señaló, sin embargo, que hubo en el tercer trimestre del año, y según el informe oficial, indicios de alguna mejora en la generación de empleos.
Con respecto al incremento de la tasa de actividad, señaló que ese hecho podría responder a dos causas muy diferentes: a una percepción de que hay más oportunidades de empleo o a una necesidad de que más gente salga a trabajar para mejorar los ingresos del hogar (este último es un factor directamente vinculado a los efectos de la inflación).
"Cada vez cuesta más hacer bajar el desempleo", consideró el economista Fausto Spotorno, del estudio Orlando Ferreres & Asociados. Por un lado, señaló, eso tiene que ver con el hecho de que la capacidad ociosa en la actividad privada está en niveles muy bajos. Por otro lado, hay consideraciones respecto de quiénes están del lado de la oferta laboral, es decir, del perfil que tienen en muchos casos las personas desocupadas.
Teniendo en cuenta esos elementos, Spotorno afirmó que la tasa de desempleo podría estar en un "nivel friccional" (una tasa así definida incluye a los desocupados temporales por una cuestión de cambios laborales y a aquellas personas que por sus características no son contratados). "El desempleo friccional sería aquí más alto que el de otros países, porque tuvimos diez años de desempleo muy alto; hoy solucionar el tema requiere bajar la indigencia y trabajar mucho en el reentrenamiento", sostuvo.
Los índices difundidos ayer muestran también que el subempleo resultó del 8,8%, la misma tasa que se había relevado en la encuesta del tercer trimestre de 2010. Esa situación abarca a quienes trabajan hasta 35 horas por semana y están dispuestos a hacer tareas por más tiempo.
El desagregado de esa tasa muestra que un seis por ciento de la población con empleo está subocupada y busca al mismo tiempo otro empleo. Otro 2,8 por ciento dijo no ser demandante de un puesto.