Científicos europeos coinciden en rotular como alarmante el aumento de peso en la población de niños con síndrome de Down. Una nueva investigación llevada a cabo en Holanda y los Países Bajos está llamando la atención en todo el mundo por el sorprendente número de niños con el trastorno que fueron relevados y que tienen sobrepeso.
Se trata de un estudio que abarca casi 1.600 niños con síndrome de Down, que llegó a la conclusión que este grupo resultó dos veces más propenso a tener sobrepeso u obesidad que el grupo de niños de desarrollo típico.
Según informaron los investigadores en la revista Pediatrics, se estima que aproximadamente una cuarta parte de los niños con síndrome de Down estudiados presentaban sobrepeso a partir de los 4 años. Ese porcentaje se mantuvo también constante entre los niños mayores.
En particular, los investigadores encontraron un aumento espectacular en niños de 2 y 6 años, una tendencia que no fue tan significativa entre los de desarrollo típico.
No está claro si existen factores biológicos subyacentes que hacen que las personas con síndrome de Down desarrollen más probabilidades de volverse obesas o si acaso se deba a consideraciones de estilo de vida, pero los investigadores no dudaron en calificar esta tendencia como "alarmante".
"Los profesionales de la salud deben ser conscientes del riesgo y deben asegurarse de que el crecimiento se supervise con regularidad en todos los niños con síndrome de Down, lo cual permitirá la detección temprana de aumento de peso inapropiado e iniciar intervenciones adecuadas cuando sea necesario", dijeron los investigadores.
Se trata de un estudio que abarca casi 1.600 niños con síndrome de Down, que llegó a la conclusión que este grupo resultó dos veces más propenso a tener sobrepeso u obesidad que el grupo de niños de desarrollo típico.
Según informaron los investigadores en la revista Pediatrics, se estima que aproximadamente una cuarta parte de los niños con síndrome de Down estudiados presentaban sobrepeso a partir de los 4 años. Ese porcentaje se mantuvo también constante entre los niños mayores.
En particular, los investigadores encontraron un aumento espectacular en niños de 2 y 6 años, una tendencia que no fue tan significativa entre los de desarrollo típico.
No está claro si existen factores biológicos subyacentes que hacen que las personas con síndrome de Down desarrollen más probabilidades de volverse obesas o si acaso se deba a consideraciones de estilo de vida, pero los investigadores no dudaron en calificar esta tendencia como "alarmante".
"Los profesionales de la salud deben ser conscientes del riesgo y deben asegurarse de que el crecimiento se supervise con regularidad en todos los niños con síndrome de Down, lo cual permitirá la detección temprana de aumento de peso inapropiado e iniciar intervenciones adecuadas cuando sea necesario", dijeron los investigadores.